LOS GUARDIANES DE LAS VISIONES DEL CONSEJO

LOS GUARDIANES DE LAS VISIONES DEL CONSEJO

Por Coyote Alberto Ruz

San Agustinillo, 06/02/2018

En las culturas mesoamericanas, así como en muchas de las demás culturas de todo el continente que se identificaron con la simbología de la unión del águila (el cóndor, el quetzal) y la serpiente, Quetzalcóatl, Kukulcán, Tupac Amaru, Viracocha, Pahana; la unificación del mundo espiritual y material; lo visible y lo invisible; la visión global y la acción local terrestre; siempre hubieron aquellos poc@s destinados a caminar el sendero del Chaski, ser puente, Chakaruna, enlazador@ de mundos, mensajer@, santo entre los políticos, político entre los santos, guerrer@ y elder del camino del Arcoíris.

“L@s guardianes de las visiones del “Consejo de Visiones Guardianes de la Tierra” son aquellas personas que sienten un profundo amor, respeto y compromiso con el movimiento, la red, la gente, aunque no necesariamente permanezcan activos en funciones operativas. Conocen y han sido gestores directos de la historia del proceso, lo cual, sumado a su conocimiento y comprensión del contexto latinoamericano y global de los movimientos alternativos, les permite saber detectar oportunidades y amenazas en el devenir del proceso del Consejo. Por tanto, tienen un rol consultivo y de verificación, cada vez que las personas, círculos, comisiones, Consejos en funciones operativas sientan que lo necesitan. Como Elders de la tribu, tienen la capacidad de contener procesos que requieran ser contenidos, desde lo emocional interpersonal, lo espiritual energético, hasta lo político, operativo y estratégico.”

Los guardianes de las visiones no constituimos una entidad legislativa, ni una Corte jurídica, no estamos representados por abogados defensores y fiscales, ni somos un jurado que condena, castiga o excluye a quienes puedan cometer cualquier error en su camino, o quienes siguen un camino diferente al que cada un@ de nosotr@s camina. El Consejo de Visiones no se rige por las mismas formas que se rige la sociedad en nuestro entorno. Ha buscado, busca y seguirá buscando formas que sean coherentes con el propósito común que nos une de crear un mundo donde quepan todos los demás mundos. De seguir creando Aldeas temporales de Paz donde se pueda manifestar, durante la duración de los Llamados, esa sociedad con la que soñamos tod@s. Una sociedad de pares dedicados a entregar lo mejor de sí mism@s para el bien común, tanto de los seres humanos como de la Madre Tierra.

A diferencia de los guardianes de cada Consejo, cuya función tiene que ver con el cuidado, la operatividad y el buen desempeño de sus actividades y programas, los Elders del Consejo Semilla tienen la responsabilidad de cuidar del equilibro entre todos los Consejos, para que ninguno sea predominante sobre los demás, ni segregado o rechazado por ninguno. Una cosa es ser guardián de un camino, un color, una visión, una verdad, un área de la Aldea de Paz, otra, más compleja ser guardián del circulo de todas las visiones y de la Aldea en su totalidad. Es decir tener el criterio y la capacidad para cuidar del arcoíris completo, sin excluir a ninguno, sin permitir que ninguno intente conducir o guiar a todo el Consejo a abrazar su particular visión, ideología, camino espiritual, lucha, modelo de vida, tradiciones, creencias, valores, ritmos, preferencia alimenticia, educativa, de salud, sexual o sus objetivos particulares.

En el caso del Consejo de Visiones, ese grupo semilla está constituido por aquell@s que reúnen de la mejor forma posible las características anteriores. No son votados en un proceso electoral, no representan a UN CONSEJO o una corriente en especial, no son aquell@s cuyo rol les implica mayor o menos visibilidad, sino quienes son reconocidos por su trayectoria, por los años dedicados a preservar este movimiento, por su capacidad de entrega, por su tolerancia para escuchar la verdad de diferentes puntos de vista, por sus cualidades y carisma como líderes y guías, por su valor y disposición para enfrentar situaciones difíciles, por su madurez emocional y por una sabiduría adquirida a lo largo de una vida, que les permite cuidar del delicado equilibrio de una pequeña pero poderosa tribu, nación, red, movimiento constituido por miles de otros caminantes como él o como ella.

Es tiempo, a 27 años de haber sembrado la primera semilla del Consejo de Visiones, de dar visibilidad a ese grupo de guardian@s de todas las visiones que forman parte de nuestra espiral abierta en torno de un fuego central, para darles un merecido espacio, a quienes ya lo tienen y a quienes merecen tenerlo o no lo tienen todavía. Tiempo de reconocerles, agradecerles, apoyarles cuando lo necesiten o lo requieran; de escucharles con paciencia, con atención, con respeto, y de señalarles de esa misma manera cuando por alguna razón puedan no estar tomando en cuenta alguna sugerencia, descuidando algo o actuando de una forma que contradiga los valores esenciales que forman parte del código no escrito de nuestro Movimiento.

Es una de mis propósitos, como lo hemos intentado en varios Llamados pasados, como uno de los guardianes de visiones de esa espiral abierta, será el de propugnar para que en el próximo XVI Consejo de Visiones, podamos unir nuestra inteligencia colectiva, nuestra sabiduría colectiva, para poder dar ese paso para dar visibilidad a nuestros Elders. Y que esa función, no solamente sea ejercida durante los encuentros de las tribus, sino a lo largo de los años, como uno de nuestros logros más importantes como un Consejo orgánico de tribus, comunidades, grupos, organizaciones, redes y movimientos sentando ejemplos para los que vienen.

Como en el árbol de la vida, habemos semillas, raíces, tronco, ramas, hojas, frutos…y semillas de nuevo. Espejeémonos en esa imagen para seguir aprendiendo de nuestra madre común, nuestra querida PACHAMAMA.

Por todas nuestras relaciones

Coyote Alberto

Leave a Reply