Mi cabeza gira en cuatro idiomas el tiempo todo

Mi cabeza gira en cuatro idiomas el tiempo todo

por Alberto Ruz Buenfil

12-12-2014 Llevamos ya tres días inmersos de tiempo completo en el proceso de este increíble encuentro. Hay con nosotros gentes de más de 40 países, la mayor parte africanos, muchos de los cuales ni sé dónde están, ni cómo se llaman. Así que aquí estamos, descubriendo una nueva geografía humana y territorial. Desde la mañana hasta la media noche, no hay tiempo ni para saber que pasa en el “otro mundo”, ni tampoco de lo que pasa alrededor, mientras estamos totalmente metidos en nuestro pequeño mundo planetario.  Hay días como ayer, en el que fuimos alrededor de 300 personas, y otros como hoy, en el que somos casi 100, y el programa no contempla sino descansos para el té, las comidas y para dormir. Yo estoy tan entusiasmado y estimulado que tampoco puedo dormir mucho en las noches… Mi cabeza gira en cuatro idiomas el tiempo todo, y ni las olas del mar, que nos acompañan todo el día logran tranquilizarme.

 

(001) gensummit2015_casaEl miércoles fue el día de inicio, tuve el rol de maestro de ceremonia, acompañando a la Abuela Visolela de Namibia y ocho personas más, una pareja por cada continente, en un rezo planetario a las siete direcciones. Después en las presentaciones personales, hice la mía con un letrero de ¡Ayotzinapa Somos Todos!, explicando que se trataba del movimiento internacional en apoyo a los 43 chicos desaparecidos en México, en manos de la policía y los grupos del narcotráfico, y de los miles de personas que están apareciendo en nuestro país en cientos de fosas clandestinas. Esa noche, fue el turno para también hacer una presentación de 20 minutos sobre la historia de los orígenes del movimiento de comunidades alternativas en el mundo, desde los 1960´s, la Era Pre-GEN, hasta llegar a México, la fundación de Huehuecóyotl, el Consejo de Visiones, la Caravana Arcoíris por la Paz y el programa de Ecobarrios, hasta llegar a la gestación de CASA en el 2012 en la ecoaldea Atlantida en Colombia – lo hice con el audiovisual que estuve preparando una semana antes del viaje.

 

Ayer, nos movimos todos los participantes de la Cumbre Global de GEN hasta mejor hotel de Dakar, el King Fahd Palace, a una sala que parecía realmente de palacio, en donde tuvo lugar hace un par de semanas la cumbre de los presidentes de todos los pueblos africanos francoparlantes. En esta ocasión se trató de la ceremonia oficial de nuestra Cumbre GEN, y estuvieron presentes el Primer Ministro de Senegal, la Ministra del Medio Ambiente, la Agencia Nacional de Ecoaldeas del Senegal, representantes de la cúpula religiosa islámica y la diplomacia acreditada. Senegal es el primer país del mundo que logra apoyo del gobierno federal en la multiplicación de ecoaldeas en este país.

 

(010) gensummit2015_casaTodo de “primer mundo” se hizo presente con fuerza: una comida buffet de cinco estrellas para 300 o más personas, música y danzas de la región y una presentación improvisada de nuestra red de CASA para todo el mundo, para la que tuve una parte de 10 minutos para contar lo que hemos hecho en México y Latinoamérica en este terreno, a partir de mi propia experiencia de vida de comunidades, que ahora cumple 47 años de serlo.

 

Jennifer, de Colombia,  dirigió una dinámica de unificación, para todos los presentes, corazón con corazón, y Margarita, también de Colombia, expuso sobre algunos de los trabajos que se están llevando por parte de CASA-Colombia. Denise de Brasil, habló también de los proyectos de transición en los quilombos del sur de su país, en los que la Morada de Paz, su comunidad, está jugando un papel muy importante.

De nuevo, el cierre del evento junto con la Abuela Visolela, quienes nos hemos convertido en los chamanes-abuelos oficiales del encuentro. Yo hice una coyotada como siempre, rompí el protocolo oficial de todo el día, y formé una serpiente de gente en círculo mirándose a los ojos, y dándose un abrazo (o más), después de que la abuela hiciera un rezo en africano y nos mandara bendiciones para todos ¡Lindo!.

Las mujeres y hombres senegaleses, los más bellos y bellas que he conocido en mucho tiempo, de promedio de 1.80 mts de altura, esculturales, vestidos con colores alucinantes, y miradas especialmente brillantes e inteligentes.

DSCN6170Tengo nuevos amigos de Egipto, del Congo, de Etiopía, Argelia, Marruecos, Mauritania, Palestina…y de Tailandia, la India y varios países de Europa. De CASA-Latinoamérica somos cinco representantes: Jennifer de CASA Colombia, que estuvo en los Llamados de la Montaña y en un Consejo de Visiones de México, y Margarita, también de Colombia, actualmente vinculada a GEN y a CASA; dos brasileños, Denise, la hermana de la comunidad “Morada de la Paz”, que conocimos con la Caravana a nuestro paso por Salvador de Bahía, y un chico llamado Flavio, del Instituto Flor do Anhumas y otro proyecto ecoaldeano que hace parte de la red de comunidades brasileiras ABRASCA, y yo, Coyote Alberto, que estoy aquí por CASA-México.

Latinoamérica se ha puesto de moda en estos días, y ayer tuvimos una rumba que puso a todo el mundo a mover “la cadera” hasta media noche.

Hoy estamos trabajando en proponer estrategias para que los pueblos tradicionales se vuelvan ecoaldeas, algo que ya se está logrando en el Asia y en África y que necesitamos también implementar en nuestras tierras.

Mañana salimos a un “día comunitario” y tenemos siete opciones diferentes para escoger una de ellas. Yo escogí hacerlo a la ecoaldea Bacombelhe, Comuna de Sangara.

15-12-2014 Acabamos de despedirnos de los últimos participantes a este encuentro tan especial de personas de 47 países diferentes, todos con una visión común de cómo transitar del modelo actual que rige la economía, política, educación, salud, arte, etc, para construir uno nuevo, a nivel mundial, basado en los valores del cuidado de la vida, en todas sus formas y manifestaciones.

Ha sido casi una semana intensa, en la que se creó una sinergia muy linda, con la convergencia de voces, sabores, colores muy distintos, pero con una visión común de seguir construyendo una nación-familia sin fronteras, donde las diferencias nos hagan más ricos en ligar de depararnos.

DSCN6299En uno de los días, salimos a una pequeña aldea tradicional, que se encuentra en el proceso de adoptar tecnologías alternativas para mejorar la calidad de la vida y disminuir el impacto negativo sobre la Naturaleza y de intentar dar opciones a sus jóvenes para no abandonar sus tierras para irse a aumentar el ejercito de pauperizados en las ciudades, como sigue pasando en todo el mundo. Después de salir de Dakar, que se ha ido convirtiendo en una capital moderna, a pesar de estar en medio de una zona bastante desértica al borde del mar, fuimos adentrándonos en una zona cada vez más agreste, en la que predominan los árboles llamados baobabs, especie un poco parecida a las ceibas, con enormes troncos como piel de elefante, que dan unos frutos semejantes a vainas, de los cuales se extrae un jugo lechoso y dulce e incluso un aceite, y que son considerados árboles sagrados en varios países del África.

Viajamos como 120 kms hasta salir a una terracería para acceder a la Ecoaldea. En la carretera lo que más me llamó la atención fueron los cientos de mezquitas, casi una por barrio, desde cuyas torres o minaretes, los imanes o sacerdotes hacen cuatro veces el llamado a orar, lo que lleva al 90 % de la población a parar sus actividades, donde quieran que se encuentren, extender un pequeño tapete en el suelo, orientarse hacia la Meca, postrarse y realizar sus oraciones para conectarse con Ala, como todos los musulmanes hacen cada día a lo largo de sus vidas. La otra cosa, eran las bellas mujeres en las orillas de las carreteras, vendiendo naranjas, sandías, agua fría embotellada, todas muy esbeltas, como estatuas o sirenas, altas, vestidas con sus trajes tradicionales, largos y muy pegados al cuerpo, las cabezas cubiertas, cada uno más colorido y brillante que los demás, y con un porte de elegancia y orgullo realmente impresionante.

DSCN6360Al acercarnos a la aldea aparecieron los primeros rebaños de vacas de cuernos muy largos, y de cabras, y ya entrando a la zona poblada, docenas de niños corriendo hacia el autobús para saludarnos. Al detenernos, al pie de un enorme baobab, nos esperaba una asamblea de pobladores de la Ecoaldea, los hombres más ancianos, los notables, con sus ropones, sus barbas grises o blancas, varios de ellos acompañados de sus nietos pequeños, y en otro grupo los hombres, con instrumentos musicales hechos de materiales reciclados, botes, latas, especie de guitarritas y tambores, cantando y tocando desde nuestra llegada hasta nuestra partida varias horas más tarde, y siguiéndonos en nuestro recorrido por los sitios donde los pobladores, con el apoyo del gobierno, han construido sus hornos para pan, su sistema de captación de agua y sus pozos, su central de energía solar, sus biodigestores para producir gas para las cocinas, su escuelita con computadoras-solares, aportadas por una institución del Japón, sus huertos y sus jardines, su centro de acopio de desechos no degradables y su composta, Las mujeres, todas con camisetas con el logo de la Ecoaldea sobre sus trajes tradicionales, muchas con bebés colgados a sus espalda, cantaban y aplaudían para saludarnos, y muchas también nos acompañaron en la comitiva de visita al poblado. Nos ofrecieron pan horneado en su una de las casas, y cacahuates, que son una de las bases de alimentación de la zona. Al terminar la visita y despedirnos, el grupo de nosotros (nos 25 o 30) me pidieron a mí y a una mujer egipcia que les diéramos las gracias, y cuando me tocó a mí, les dije que venía de una aldea con el mismo propósito que la suya, con casi 33 años de historia y cuatro generaciones de habitarla, desde mi madre, Blanca hasta los últimos nietos nacidos en ella, Nayelli y Ezra, pasando por todos nosotros, y que los felicitaba por sus logros y por también ellos, como nosotros intentar crear un mundito diferente, con todos los retos y desafíos que eso implica.

DSCN6267Al regresar a Dakar, adonde también visitamos la Agencia Nacional de Ecovillas, que depende del Ministerio del Medio Ambiente, hablamos con su director, que nos explicó en qué consiste su programa, que es el de apoyar en la instrumentación de 20 aldeas tradicionales a ecoaldeas, y de ahí pasar a otras 500, y eventualmente a largo plazo, lograr que estas se multiplique hasta llegar a 14,000. Le hicimos preguntas y comenzamos e entender el mecanismo por el cual el gobierno de Senegal intenta sentar un precedente para el resto del África y eventualmente de los demás continentes.

Esa noche, después de la cena, el precioso grupo de Etiopia, compuesto por los más alegres, bellos y bulliciosos de los jóvenes que asistieron al Cumbre, nos prepararon una ceremonia de café, al estilo de su cultura milenaria, mientras un grupo de músicos de otros países del África comenzaron a tocar los djembés, acompañando al joven músico que nos ha acompañado estos días, un chavo de 2 metros de altura con una voz única, cantando una especie de rap-senegalés, socio-espiritual en que creo comprender los nombres de Mandela, Gandhi, y algunos de los lideres de estos pueblos que han contribuido a la descolonización e independencia de sus naciones. Todo el mundo se puso entonces a bailar, las chicas me obligaron a acompañarlas, a pesar que estaba agotado y un poco refriado, pero como la danza era tan contagiosa, pues me puse a jugar con todos los jóvenes, como siempre, y acabé tocando también tambores con ellos y cantándoles un Wichichayo y un Odeibonde baba, Olibaba kasé, pues los chicos etíopes me dijeron que en su tradición eran los mayores los que deberían contribuir con sus palabras o sus cantos para enriquecer y educar a los demás. Fue una noche mágica y alegre para todos.

Ayer fue el último día de la Cumbre, en el que se leyeron las conclusiones de los trabajos, talleres, reuniones, para elaborar las estrategias para seguir escalando y ampliando la red de ecoaldeas a nivel mundial, para ofrecer alternativas para un mundo más ecológico, sustentable y justo para todos. Y también fue el día para que la Red Global africana, con representantes de Argelia, Camerún, El Congo, la Costa de Marfil, Egipto, Etiopia, Gambia, Chana, Kenia, Marruecos, Mauritania, Nigeria, Namibia, Senegal, Sudáfrica, Sudán, Suazilandia, Tanzania, Togo, Uganda, Zambia y Zimbabue, tomaran sus propias decisiones, eligieran su Gobernancia por un año más, su presidencia y demás cargos, para seguir con la tarea de llevar a todas sus regiones la visión de las ecoaldeas.

En la tarde-noche, vino el cierre oficial, con la presencia de la Ministra de Medio Ambiente, la cabeza de la religión islámica de Dakar, un Ministro Consejero, Yossouf N´Daur, músico con reconocimiento mundial, quien fue nombrado esa noche Embajador de Buena Voluntad de Senegal y nuestra presidenta de GEN, la Red Global de Ecoaldeas, Kosha Joubert. El acto fue como todos los actos oficiales, pomposo, largo, aburrido, repetitivo, nuestra gente estaba a punto de salirse por la imposición del programa gubernamental y por lo letárgico de sus discursos. Mucha gente quedó bastante enojada también, porque cuando tocaba hacerse el cierre espiritual y cultural del evento, los políticos se pararon y dieron por terminada su participación y salieron a tomarse la foto para la prensa y la TV, como siempre y en todas partes siempre sucede.

DSCN6420A la hora de la cena, la abuela Visalela de Namibia y yo, quienes estábamos a cargo de organizar el cierre cultural-espiritual fuimos a ver a Kosha para quejarnos, y entonces ella pidió a todos los asistentes que acudiéramos de nuevo a la sala de actos, para terminar el evento como se había planeado. Visalela hizo un rezo en africano a los seres invisibles de estas tierras y me tocó a mí una vez más dirigir el resto de la ceremonia. Comencé por decirles a todos, que en muchos lugares del mundo se tiene un dicho: “Al César lo que le corresponde al César, y a Dios, El Gran Espíritu, Wanka Tanka, Ometeótl o el Gran Misterio también lo que les corresponde.” Remarqué que habíamos sido muy respetuosos con los representantes del “Cesar” por muchas horas, pero que ellos no lo habían sido con el espíritu de todos los que estábamos presentes y formábamos parte de la Cumbre. Y entonces invité a una pareja de cada rumbo-Continente, para que pasaran al centro para ofrecer sus palabras, cantos, rezos, para las cuatro direcciones. Fue un momento bello y emocionante, al que fui acompañando para amplificar cada una de las participaciones con el sonido de mi caracola. Después lo hicimos para la Madre Tierra y para el Padre Sol, y finalmente, unidos de las manos para todas nuestras relaciones. Se formaron tres círculos y finalmente acabamos con abrazos, palabras de agradecimiento y reconocimientos mutuos, y conmigo y Visalela repartiendo dos cajas de dátiles secos que un hermano de Argelia ofreció para la red de ecoaldeanos. Misión cumplida!!!

EL PAÍS DE LA TERANGA

(018) gensummit2015_casaEn el país de la Teranga nunca hay prisa, no existe el tiempo, ni se conoce la puntualidad. Todo sucede cuando Allah lo dispone, Bismilah, y si no lo dispone, Imshallah, no hay problema.

En la tierra de la Teranga la palabra es cortesía, no compromiso; es formalidad informal, es protocolo, lisonja, arena que se lleva el viento sin dejar huellas a su paso.

En la tierra de la Teranga todo es flujo, levedad del ser, fórmulas que desdibujan el intento real, que a su vez se esconde en la ambigüedad, en la apariencia, para ocultar lo que de verdad se piensa, se cree, se siente, se dice.

En la tierra de la Teranga siempre merodea la incertidumbre, pues la voluntad humana está sujeta a la voluntad de Allah, Imshallah! Si las cosas suceden, bien, el Jam de Lilah! Y si no suceden, también, El jam de lilah!, todo es perfecto!
En la tierra de la Teranga se gesticula, sobre todo lo hacen los hombres. Se gesticula para afirmar las palabras. Pueden incluso hablar fuerte, reforzando de esa manera su propósito, aunque este oculte a su vez otro propósito, como las pieles de las cebollas ocultan a su vez otra piel, otra piel, otra piel, y no se llega nunca al meollo, al corazón de la misma.
En la tierra de la Teranga no se precisa la disculpa, está de sobra aunque se mencione, se está claro y sobreentendido de que si no se llega a tiempo, fue porque así debería ser, que no es necesario disculparse por el retardo, que el que se retrasa lo hace por otra voluntad que no es la suya, y el que espera lo hace porque a veces le toca esperar, Bismillah!!
En la tierra de la Teranga, como en muchos otros países, los precios de las cosas o de los servicios, no son nunca fijos. Siempre dependen de la paciencia de ambas partes, dependen del intercambio de palabras, regateo, las fintas, las miradas, los lloriqueos, la complicidad con los que escuchan el negociaje, los gestos imperceptibles, salvo para quien conoce los códigos del regateo, y el precio final se va determinando en cuánto está dispuesto a bajarse el que ofrece, y cuánto está dispuesto el que compra a subirse, y en ese juego de regateos, donde el experto es siempre el local, los que no lo somos acabamos rebasados , robados, o a lo mejor tan solo engañados. El que vende siempre gana! Imshallah!!
En la tierra de la Teranga todo es cool, y se respira un aire de tranquilidad en la mayor parte de los sitios donde he estado, salvo los mercados y las estaciones de autobuses y de aviones. Las mujeres circulan por todos los lugares públicos y no hay nadie que las incomode, van siempre a su aire y a lo suyo, seguras de sus pasos. Y aunque sean de una belleza escultural, que ya quisiera Noemi Campbell, por más top model que sea, nadie las mira con lascivia al pasar, nadie las piropea, nadie les silba, nadie les pasa mano, y eso que ellas si te pueden mirar de frente sin bajar la vista.
Salam Alekum!, Alo!, Ca va? Comment ca va? Et vous? Ca va bien, merci, tres bien, oua, tout le monde va bien? Tres bien, Imshalla!, oua, oua, d´accord, d´accord, merfci, jam de lilah, Bismillah, ok, oua, oua, parfait, bismillah!
En la tierra de la Teranga todo se reduce a un complejo juego de apariencias, de representaciones, de malicia pero no de maldad, de acoso e insistencia, a veces molesto, pero carente de violencia, se vive en un estado de coexistencia pacífica, no se conoce de terrorismo, casi nada de asaltos, no han habido guerras civiles como en otros países africanos, ni golpes de estado, y así se logró el tránsito a la Independencia de Francia, todo fue un espectáculo que se llevó a cabo como una negociación de compra-venta. Negociar, el deporte favorito del país, el negociar para sacar siempre ventajas en todo, tanto en lo pequeño como en lo mayor.

-¿De dónde vienes?- México, Guadalajara…si conozco… Eres muy gentil, me caes muy bien, y quiero regalarte estos aretes para tu esposa, porque estoy festejando que nació mi segundo hijo, hoy, y que lo vamos a bautizar mañana. Siento mucho que no puedas venir porque me dices que partes mañana, pero me hubiera encantado que vinieras. Es un día muy especial para mí, y por eso quiero que le lleves este regalo a tu esposa….Pero hoy tenemos que pagar por el borrego que vamos a matar para la fiesta y necesito que me colabores con algo para ello….No, mil francos es muy poco, me ofendes, al menos dame ese billete de dos mil que tienes en la bolsa de tu camisa…¿Cómo que no? Tú tienes más en tu hotel….No me malentiendas, tu eres muy gentil, no te estoy cobrando lo que te di para tu esposa!! Para nada!! Dame al menos otros mil francos, tengo que pagar al que va a matar el borrego…es una lástima que no puedas ir al bautizo….Al menos cámbiame el billete de 1000 por el de 2000…..¿No? ¿Cómo que no? No te estoy vendiendo los aretes, es un regalo, por eso me tienes que dar algo que equivalga a ese regalo….No, para nada, no quiero que me los devuelvas y yo te devuelva tu dinero, no se trata de eso….Me ofendes…no has entendió!!! Vete al carajo pinche Touabib de $%&/()!!!” (Esto último dicho en su lengua local)